Tony Bloom, presidente del Brighton, acusado de amañar apuestas
Tony Bloom se defiende de las denuncias y niega haber realizado apuestas en partidos de su propio club. La prensa inglesa señala intermediarios en el sindicato de apuestas Starlizard.
Las acusaciones contra Tony Bloom
Tony Bloom es el mediático propietario del Brighton & Hove Albion Football Club, equipo de la Premier League inglesa. Su trayectoria ha estado íntimamente vinculada con el mundo del juego y ahora está en el ojo de la tormenta por presuntas apuestas ilegales.
A principios de diciembre, el medio inglés The Guardian publicó una investigación sobre un caso que se encuentra en proceso en el Tribunal Supremo del Reino Unido y que involucra a Tony Bloom. Se lo acusa de utilizar intermediarios para colocar pronósticos deportivos en su propio sindicato de apuestas.
Se trata de Starlizard Betting Syndicate, cuyo nombre utiliza el apodo de Tony Bloom, “The Lizard” (“El Lagarto”). Desde su fundación en 2006, este sindicato se ha ido convirtiendo en un punto de referencia para la comunidad internacional de apostadores.
En el listado de presuntos intermediarios figuran personalidades públicas como George Cottrell, quien ha trabajado con el Partido de la Independencia del Reino Unido, de tendencia euroescéptica y conservadora.
Además, The Guardian indicó que Tony Bloom podría ser la persona real detrás de “John Doe”, el apostador anónimo que ganó misteriosamente sumas superiores a los 70 millones de dólares en Estados Unidos a través de aciertos en pronósticos deportivos, que incluían apuestas en la Premier League.
Apostar en partidos del propio club está prohibido para dueños, jugadores, entrenadores y todo el equipo técnico. Ni siquiera se puede apostar en partidos de la misma liga, aun en aquellos en los que no participe el club en cuestión.
Estas reglas son compartidas por la Football Association (FA), la UEFA y la FIFA. De hecho, el fútbol europeo ya ha emitido sanciones ejemplares a clubes por amaños de partidos relacionados con apuestas.
El contraataque del dueño del Brighton FC
Luego de que el caso del Tribunal Supremo saliera a la luz, Tony Bloom negó todas las acusaciones en su contra y aseguró nunca haber apostado en partidos de su propio club.
Sin embargo, la tensión escaló aún más, puesto que el Brighton & Hove Albion Football Club lanzó un comunicado oficial en el que prohibió el ingreso a periodistas y fotógrafos de The Guardian al estadio en un ataque frontal contra el medio que publicó la noticia.
Según la nota, la decisión del club responde a que el periódico habría difundido información engañosa y malintencionada sobre el propietario. También se enfatizó que no quedaba prohibida la cobertura de los encuentros, pero sí el acceso al Amex Stadium.
A partir de ahí, se vio una respuesta denumerosas organizaciones ligadas al deporte y al periodismo, calificando de desmedida la decisión del Brighton FC. Entre ellas se cuenta la Society of Editors, la News Media Association, la Football Supporters Association y la News Media Coalition.
Las entidades señalan que la medida del club pone en riesgo la libertad de prensa. Asimismo, algunas figuras políticas se sumaron a estas críticas, como Caroline Dinenage y Anna Sabine.
La contraofensiva de Tony Bloom ha llevado a más repercusiones en los medios, especialmente en The Guardian. Algo similar había ocurrido en la década de 1980, cuando el Brighton FC había entrado en conflicto con un periódico local y le retiró el acceso de entrada.
Un panorama sobre la carrera de Tony Bloom
Tony Bloom se ganó el sobrenombre de “Lizard” en sus años de jugador de póker, en las décadas de 1990 y 2000. Fue entonces cuando se hizo conocido no solo por su habilidad para el bluff, sino para la implementación de modelos matemáticos y de probabilidades.
Con esa impronta nació Starlizard, la empresa dedicada a las estadísticas para apuestas deportivas. A su alrededor se fue configurando el sindicato por el que hoy se acusa a su propietario. El Starlizard Betting Syndicate se ha caracterizado por una fuerte política de confidencialidad y por altos volúmenes de juego.
En 2009, Tony Bloom compró el Brighton & Hove Albion Football Club y aplicó modelos complejos de análisis estadístico para la dirigencia. De esa forma, el equipo pasó de las divisiones inferiores a la Premier League en 8 años. El mismo esquema de negocios sirvió para construir el Amex Stadium.
En 2018, el empresario siguió su carrera en el deporte con la compra de la mayoría accionaral del Royale Union Saint-Gilloise. Un club tradicional belga que había caído en una mala racha de casi medio siglo. Con la innovación tecnológica de Bloom, ascendió a Primera en 2021, llegando a lograr el subcampeonato al año siguiente.
Tal fue la remontada que el Union Saint-Gilloise juega la Champions League en la actualidad, frente a rivales como el Atlético de Madrid, el Inter o el Bayern de Múnich. Para muchos fans, Bloom representó la salvación deportiva. Un héroe que ahora, con el caso del Brighton, está bajo la lupa de la justicia británica.

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